Eres arte.
A veces te miro y te compongo en colores, en tonos cálidos, en tonos fríos, en tonos pastel. En acuarela, en carboncillo o en tinta.
Y me gustaría dibujarte, despierta o dormida, enfadada, alegre, con lagrimas en los ojos. Deslumbrándome con tu sonrisa o penetrándome con tu mirada.
Trazarte suavemente con la yema de los dedos, sin olvidarme un solo recodo de tu piel. Crear luces y sombras en tu cuerpo, sin más instrumento que mis manos.
Plasmar en ti todas las gamas de color.
Es una lástima que al tocarte, todo se olvida, y ya ni siquiera se dibujar.
jueves, 24 de septiembre de 2009
domingo, 20 de septiembre de 2009
Yo...yo...
¿No te parece increíble? A veces podemos pasarnos horas enteras diciendo cosas sin sentido, y sin embargo cuando es necesario hablar, un nudo en la garganta te impide poder hacerlo.
Y aquí estoy ahora, yo que no me callo ni debajo del agua, incapaz de decirte lo que quieres oír.
¿Qué que siento por ti? No habría noche suficiente para poder expresarlo. Y entonces, ¿Por qué parece que se han perdido mis palabras en las profundidades de tus ojos? ¿Por qué tu cercanía me afecta tanto que no soy capaz de reaccionar?
Espera, espera, ¿Dónde vas? Te alejas y yo sigo incapaz de hacer nada. Supongo que ya te habrás cansado de esperar a que te responda… ¿Y ahora qué?Y de pronto, tal y como vino, el nudo de la garganta se evapora ante la posibilidad de perderte y vuelvo a recuperar el movimiento. Y echo a correr detrás de ti, y cuando por fin te alcanzo, pronuncio tu nombre haciendo que te detengas y claves en mí tu mirada.
- ¿Qué quieres? Ya lo has dejado todo claro….
- No, nada está claro. Yo… yo…
- ¿Tu qué?
- Yo te quiero.
Y aquí estoy ahora, yo que no me callo ni debajo del agua, incapaz de decirte lo que quieres oír.
¿Qué que siento por ti? No habría noche suficiente para poder expresarlo. Y entonces, ¿Por qué parece que se han perdido mis palabras en las profundidades de tus ojos? ¿Por qué tu cercanía me afecta tanto que no soy capaz de reaccionar?
Espera, espera, ¿Dónde vas? Te alejas y yo sigo incapaz de hacer nada. Supongo que ya te habrás cansado de esperar a que te responda… ¿Y ahora qué?Y de pronto, tal y como vino, el nudo de la garganta se evapora ante la posibilidad de perderte y vuelvo a recuperar el movimiento. Y echo a correr detrás de ti, y cuando por fin te alcanzo, pronuncio tu nombre haciendo que te detengas y claves en mí tu mirada.
- ¿Qué quieres? Ya lo has dejado todo claro….
- No, nada está claro. Yo… yo…
- ¿Tu qué?
- Yo te quiero.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
